en ella abandono mi piel
hasta el momento en que nos encuentra
la madrugada

la región de astros que es su respiración
se hace eterna tras los ojos cerrados

y así se va ella

enteramente desnuda
bajo el vestido de seda
volátil 
ella se aventura
se asoma
al abismo de la avenida 

erguida sobre tacones de aguja
desnuda sólo para mis ojos
las miradas de los otros
hacen blanco en ella
que los ignora:
su pelo va recogiendo sol
en resplandores

yo salgo de mi piel y regreso
cuando tu calidez me reclama. 



                                               Port Of Spain, junio/julio del 98.